¿Puede un suicida ir al cielo?

2 mayo 2009

Mi Iglesia siempre ha dicho que los suicidas no van al cielo porque cometen un asesinato en el último momento antes de morir. Por lo tanto mueren en pecado. Durante mucho tiempo incluso se ha evitado que los suicidas pudieran recibir sepultura dentro de los cementerios católicos. Esta postura de la iglesia (que, acertadamente, se ha ido superando) la veo incorrecta por muchos motivos:

  • Sé de esquizofrénicos que se han suicidado porque un día se le han “cruzado los cables”. La esquizofrenia es una enfermedad como cualquier otra que nos podría afectar algún día a cualquiera de nosotros. Si Jesucristo le echó siempre que pudo una mano a los enfermos, ¿por qué la Iglesia ha estado actuando al revés en este asunto, al privarles de la posibilidad de ir al cielo (decisión que supongo que debería ser de Dios)?
  • Con las depresiones ocurre lo mismo. Sin saber en primera persona lo que es una depresión profunda (especialmente de las que no tienen motivación externa razonable, sino que se deben a desequilibrios hormonales, etc), ¿quiénes somos nosotros para juzgar a un enfermo y para garantizar que no irá al cielo por haberse suicidado como consecuencia de su enfermedad?
  • ¿Sabemos realmente si un suicida que se lanza al vacío no se ha arrepentido antes de llegar al suelo y ha sido escuchado por Dios?
  • Dar la vida por ayudar a los demás es algo loable. El mismo Jesucristo lo hizo. Lo suyo fue un auténtico suicidio porque estando en la cruz podía haber hecho un milagro y haber bajado, pero prefirió no hacer nada por seguir vivo. Como quien ve que viene el tren y no hace nada por apartarse. Sin duda ese suicidio estaba justificado: tenía un buen motivo para dejarse matar. De la misma manera, hay suicidas que se consideran a sí mismos un estorbo para los demás y se quitan de en medio para no molestar a la gente a la que aprecian. En mi opinión, nadie molesta si está dispuesto a amar al prójimo, pero ellos no lo vieron así. ¿Qué punto de vista es el adecuado? Me parece una frivolidad meter en el mismo saco a todo tipo de suicidas, a los que se suicidan por salvar a otros (Padre Kolbe…) o a los que no sabemos lo que intentaban o pensaban en el momento de morir.
  • El motivo más importante: Lc 6, 36-37 «Sed compasivos, como vuestro Padre es compasivo. No juzguéis y no seréis juzgados, no condenéis y no seréis condenados; perdonad y seréis perdonados.». No defiendo que el suicidio no sea pecado. Yo creo que, en general, lo es porque quien se suicida por lo general no se quiere a sí mismo (el mandato de Jesús era “amar al prójimo como a uno mismo”, y eso implica amarse también a uno) y también el suicidio en general es pecado porque quien se suicida renuncia a dedicar el resto de su vida a ayudar a los desfavorecidos y a extender el amor por el mundo, así que no es el amor al prójimo lo que le lleva a tomar esa decisión. Lo que pido es que seamos humildes a la hora de juzgar a los pobres suicidas y reconozcamos que sólo Dios conoce en profundidad el corazón de cada uno.