¿AYUNO Y ABSTINENCIA?

12 abril 2009

Voy a poner algunos ejemplos de sacrificios que la gente de hoy día realiza para adorar a otros dioses:

  • Por adorar a la belleza (?) se practican tatuajes (que comprometen de por vida) o dolorosos piercings. A cambio, el practicante de esta moderna religión se siente feliz y guapo.
  • Por tener un cuerpo perfecto (?) se pasan horas y horas en el gimnasio. Según los expertos, la salud no se alcanza mediante los excesos, y el exceso de pesas, batidos de aminoácidos y actividad física que realizan muchas personas no conduce a una vida más larga ni más saludable que la realización de un ejercicio moderado. Es un culto al cuerpo que conlleva grandes sacrificios, aunque no dudo que lo hacen a gusto.
  • Hoy día para mí salir de marcha consiste en cenar fuera y luego aguantar no más de un par de horas bailando por ahí antes de volver a casa. Pero hace unos años los sábados por la noche era capaz de cenar en casa, acostarme a dormir un poco y levantarme a las 12 por haber quedado con los amigos a la 1. Supongo que sería más práctico que la marcha se realizara de día: más luz, comercios abiertos (no sólo los bares), autobuses circulando, etc. Pero yo disfrutaba, como todo el mundo, con esa extravagancia. Buscaba integrarme con la gente de mi generación. Disfrutaba sin importarme si dormía poco o pagaba los cubatas más caros que por el día.
  • ¿Quién no disfruta sacrificándose por una novia? Se la quiere tanto que no se sufre al comprarle regalos caros o al renunciar a otros asuntos por estar con ella. Yo, cuando empezaba con Marisol, viajaba con gusto a 700 km. de mi casa los fines de semana por estar unas horas con ella.
  • Por un equipo de fútbol, el aficionado es capaz de sufrir, mojarse los días de partido lluvioso, soportar atascos, pagar abonos y entradas caros… Y no es un sacrificio porque se disfruta con ello.

Lo complicado de ser cristiano es amar al enemigo, tratar a los demás como nos gustaría ser tratados a nosotros y seguir rezando y reflexionando todos los días para aclarar nuestra fe. Lo de ir a misa los domingos o abstenerse de comer carne los viernes de cuaresma es en realidad un sacrificio muy pequeño comparado con los que hacemos a diario por otros motivos. La gente que se queja en voz alta de lo inútiles que son estos sacrificios, ¿que harán cuando tengan un compañero de trabajo odioso necesitado de cariño? ¿o una esposa infiel porque no se siente querida dentro de casa?

De todas maneras, no veo que el ayuno/abstinencia sea algo fundamental en mi fe cristiana. Voy a explicarlo sin deducir que el ayuno/abstinencia sea algo malo:

Cuando Jesús se refiere al tema del ayuno (por ejemplo en Mt 6, 16-18) no parece centrase en la obligatoriedad de ayunar. Nunca da un mandato en esa dirección (mientras sí da muchos en el sentido de amar a los enemigos, desprenderse de las ataduras hacia los bienes materiales o dejar de poner cargas pesadas sobre el pueblo (refiriéndose a las jerarquías eclesiásticas)). Él da ejemplo de ayuno cuando va al desierto a rezar. Me parece percibir el mensaje de que si se ayuna, que sea algo voluntario y alegre. ¿Es bonito regalar un ramo de flores a una novia, aunque las flores en un ramo parezcan inútiles? Pues igualmente los sacrificios sólo son bonitos si salen del corazón. Entiendo perfectamente a la gente que dice que le parece fatal que la iglesia nos obligue a hacer ayuno y abstinencia en cuaresma. O a la que dice que le parece inútil.