Así es como quiero a mi mujer

4 nov 2011

Si algún día yo cometiera un repugnante asesinato o violación y me encerraran en la cárcel, sé que muchos amigos míos irían a visitarme… el primer año. A lo mejor el segundo año aún iría alguien a verme. Creo que ya nadie de entre mis amistades se acordaría de mí y me seguiría apreciando después de tres años totalmente desconectado de sus vidas y encima considerándome culpable de los crímenes más despreciables. Sin embargo, sé que hay alguien que sí seguiría visitándome, incluso sabiéndome culpable, después de uno, de dos o de los años que pasen, mientras sigamos vivos. Se trata de mi madre, de mi padre, de mi hermano… de mi familia. Sé que mi madre no me olvidaría nunca por muy repugnante que haya sido el delito por el que estoy encarcelado y por muy fea que haya sido mi conducta.

Y me da una tranquilidad muy grande saber que hay alguien que me quiere tanto.

Ese amor tan fiable es el mayor regalo que se puede recibir.

Por eso, porque conozco ese tipo de amor a prueba de bala y sé lo bonito que es para el que lo recibe, quiero regalárselo hoy a mi mujer.

Quiero que ella reciba el amor más bonito que se puede recibir. Que sepa que me tendrá siempre, incluso cuando haya problemas, incluso cuando se porte mal, incluso si por un accidente se volviera fea y enferma. Incluso seguirá contando con mi compromiso de amor si tuviera romance extramatrimonial: siempre podría volver a mí igual que el hijo “pródigo” de la parábola sabe que puede volver con su padre incluso cuando ya lo ha perdido todo.

Espero que perciba ese amor comprometido y se sienta feliz y orgullosa de tenerlo. Creo que es un amor más grande que el pasional y fogoso que tanto abunda en el cine. Quiero que se sienta segura. Esa seguridad vale más que el amor de cualquiera de los famosos que tanto sale por la tele: se habla mucho de bodas y relaciones pero raro es el que dura más de unos pocos años. Esas famosas tendrán mucho dinero y fama pero no tienen esa sensación de seguridad afectiva, esa confianza de que tendrán un apoyo incluso en los momentos en los que realmente lo necesiten.

Yo le he regalado a mi mujer ese compromiso. ¿Y tú? ¿No te atreves a regalar eso porque te compromete demasiado? Pues que sepas que no le estás dando el máximo de felicidad ni el máximo de amor. Que ella siempre notará que le falta algo, aunque en la cama tú le des más fogosidad o le hagas mejores regalos mientras dure la pasión. Todos sabemos cómo es el amor de una madre: comprometido hasta la muerte. Y si en el matrimonio tu mujer no recibe ese amor, ese compromiso, sabrá en el fondo que no está recibiendo lo máximo, aunque no lo reconozca porque cree que nadie hoy en día respeta los compromisos, que todo el mundo cree en los divorcios y que no puede esperarse más del amor. ¿Qué opinas? Cuéntamelo en el formulario más abajo: