Reflexiones cristianas

Posiblemente este diario de reflexiones que escribí en 2009 no agrade a nadie. Hay artículos que dirijo a los no cristianos, para intentar compartir con ellos lo bueno que he conocido. Otros artículos van dirigidos a quienes viven la fe cristiana con rigidez, aplicando determinadas palabras y tradiciones al pie de la letra y perdiéndose lo que en mi opinión es lo más bonito de mi fe. Así, tanto los cristianos como los no cristianos leerán algunos artículos diciendo: «Esto es una perogrullada. Esto ya debería estar superado hace tiempo.». Sin embargo esos textos los he mantenido porque estoy convencido de que son un primer paso aún necesario para cierta gente.

Hay posiciones de la iglesia católica que me gustan, y otras que no tanto. Quiero a la Iglesia como a mi propia madre, porque ambas me han transmitido la vida (física una, espiritual la otra). Pero ello no implica cerrar los ojos a sus defectos (si los tiene), sino ayudar desde dentro a corregirlos y a mejorar.

Quien sea muy cristiano, que entienda que estas reflexiones buscan una crítica constructiva. Busco la reflexión de cada uno para decidir personalmente en qué dirección hay que remar siempre desde dentro de la Iglesia.

Quien sea poco cristiano ya está avisado: en estas reflexiones intentaré convencerlo con variados argumentos para que se una a esta gran familia. Es lo más bonito que tengo y quiero compartirlo con todos