Defensa de la naturaleza y la ecología

28 mayo 2009

Contaminar la naturaleza, propiciar la extinción de especies y destruir los recursos naturales es tomar como propios unos recursos que deberíamos compartir con el resto de la humanidad y con las generaciones futuras. Es una actitud egoísta aprovecharnos nosotros de todo lo que podamos dejando esquilmados los recursos para nuestros descendientes. Por amor al prójimo, por solidaridad con los necesitados, no les privemos del tesoro de la naturaleza que también les pertenece a ellos. Consumamos por tanto menos energías no renovables y mantengamos el entorno igual que nos gustaría a nosotros encontrarlo. La ecología sí es cristiana porque encaja con la idea básica de amor a Dios y al prójimo que Jesucristo nos transmitió. ¿Por qué cuando la gente de la calle piensa en la Iglesia católica sólo piensan en prohibiciones sexuales y en caras serias, mientras que nunca se nos relaciona con conceptos tan perfectamente cristianos como la ecología y la naturaleza?