Los tres enemigos del alma

19 abril 2009

Los catecismos tradicionales nos decían: «Los enemigos del alma son tres: el mundo, el demonio y la carne». O sea (en interpretación mía): los malos ejemplos que recibimos de los demás, las tentaciones que nos sugerimos nosotros mismos (¿o es el demonio quien nos las sugiere?) y la sensualidad de los placeres materiales (no únicamente los sexuales).

Pero para vencer a un enemigo la estrategia correcta es conocerlo, prepararse para la batalla y finalmente enfrentarse a él. Así que contra estos tres enemigos del alma la solución no va a ser salir corriendo. Oración, reflexión, lectura de los evangelios, aprender de la experiencia de nuestra madre la Iglesia y… ¡salir afuera sin miedo!