¿LAS TENTACIONES DEBEN SER ELIMINADAS?

19 abril 2009

Cristo sufrió tentaciones. Algunas de ellas aparecen reflejadas en los evangelios. Creo que Cristo salió fortalecido después de enfrentase a ellas, pero supongo que eso es una opinión personal mía. Lo que es indiscutible es que sufrir tentaciones no implica pecar. Que si Dios programó que Cristo sufriera tentaciones en su vida terrenal es porque deben tener algo bueno (servir de ejemplo, fortalecer el espíritu, permitir la valoración de lo bueno por contraposición a lo malo manifestado en las tentaciones, etc… no sé cuál será la respuesta, pero algún motivo habrá).

Cristo se acercaba a los pecadores, iba incluso a comer a sus casas sin miedo a “contaminarse”. Creo que esa es la clave: debemos tomar contacto con el mundo pero sin dejarnos contaminar, para que así el mundo se pueda contagiar de nuestro amor y nuestro buen rollo. Aislarnos del mundo para evitar padecer tentaciones no creo que sea lo que Cristo habría hecho si estuviera en nuestro lugar.

Lo más fácil para no pecar es quedarse encerrado en casa, pero me da la impresión de que ese no es el camino marcado en los evangelios. Quizá padecemos una tradición católica de considerar que el mundo está formado por pecados y la religión es sólo una lista de prohibiciones que debemos acatar si queremos ir al cielo. Al contrario, el mundo está formado por oportunidades de amar y la religión nos muestra algunos de los muchos caminos para hacerlo.