El vaticano, accionista de la marca de preservativos Durex

16 abril 2009

Imaginen que una congregación religiosa o una diócesis se desprende de unos terrenos que ya no necesita (donados por algún particular hace muchas décadas). ¿Qué debe hacer con esa gran cantidad de dinero que obtiene bruscamente? (Vamos a imaginar que en todos los pasos de esta suposición se toman las decisiones perfectas, sin que sea criticable ninguna de ellas, y al final veremos que de todas maneras la Iglesia saldrá criticada).Un fin muy legítimo sería dedicar ese dinero a obras de caridad, por ejemplo construcción de un comedor social para inmigrantes. En ese ejemplo, como el dinero tendría que guardarse hasta que se efectuara dicha construcción ¿dónde se guardaría? ¿Debajo de una losa?

– No: lo sensato sería llevarlo a un banco.

Cuando se haya ingresado el dinero en cualquier banco con toda seguridad el director se pondrá en contacto con el administrador de la iglesia para proponerle algún producto financiero más rentable (y lo más rentable hoy día son los fondos de inversión combinados). El director de banco le dirá “Con este dinero podrán ustedes construir un comedor social de 7 habitaciones, pero si lo invierte ahora en un buen fondo de inversión, cuando lo vaya a retirar dentro de un par de años tendrá dinero para construir el comedor social de 8 ó más habitaciones”. ¿Qué decisión sería la sensata?

Supongo que hacer caso al director de banco y meter el dinero en uno de esos fondos en los que el dinero cambia de unas inversiones a otras movido por brokers buscando cada día la mayor rentabilidad.

Entonces el siguiente capítulo es la publicación de una noticia en El País, cadena Ser u otro medio poco afín a la Iglesia contando sólo la mitad de la realidad: “Una o dos diócesis españolas tienen inversiones en la principal empresa fabricante de preservativos, lo cual demuestra una vez más su hipocresía”.

Al día siguiente, el obispo correspondiente se documenta, se asegura de que ya no queda ni un céntimo invertido en dicha empresa para a continuación dar una rueda de prensa informando de que actualmente ya ha sido corregida tal situación.

Los medios responsables de la noticia, en lugar de limitarse a informar de esta rueda de prensa, rodearán la noticia de dudas sobre todo lo imaginable, tales como “y sin embargo la Iglesia no aclara cuándo se desprendió de esa inversión” o “este escándalo que ha obligado al obispo a salir de su silencio se viene a sumar a los innumerables que ya existen”.

El paso siguiente es que el rumor se va extendiendo y deformando por webs poco documentadas y blogs. La noticia se acaba convirtiendo en “el hecho conocido por todo el mundo de que el Vaticano es uno de los principales accionistas de Durex”.

He exagerado algo esta historia para hacerla más fácil de comprender, pero a continuación aporto los enlaces a la noticia que se publicó en los medios del grupo Prisa, su “desmentido” en el que hasta el titular lleva a continuación un subtítulo buscando quitarle fuerza, y un enlace a una de las webs en las que se constata que la leyenda urbana sigue creciendo. El origen del dinero no sé cuál sería pero sin duda que si los ingresos de la iglesia fueran gastados instantáneamente (mandándolos a las misiones, por ejemplo) también se nos criticaría por no saber ahorrar y por no saber un mínimo de economía para administrar el dinero.

http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/iglesia-invierte-dinero-multinacional-fabrica/csrcsrpor/20080305csrcsrsoc_5/Tes

http://www.cadenaser.com/sociedad/articulo/arzobispado-madrid-asegura-tiene-dinero-invertido-empresas-fabriquen-anticonceptivos/sernotsoc/20080306csrcsrsoc_7/Tes

En la siguiente web publicada en marzo de 2009 aparece la frase “La Iglesia Católica con el estado Vaticano a la cabeza tiene muchísimas acciones invertidas en los condones Durex…”

http://www.alicantevivo.org/2009/03/el-papa-el-lince-y-el-condon.html