GRACIAS A QUE CONOCEMOS LA OSCURIDAD, PODEMOS VALORAR LA LUZ

19 abril 2009

Quizá esa sea una explicación de por qué Dios permite que exista en el mundo el odio, el desprecio y la falta de amor. Así podemos valorar el amor, porque conocemos sus alternativas. Así, también, podemos elegir con libertad.

Supongamos que en una isla sólo vivimos dos personas. Un día mi único compañero me dice: “Eres mi mejor amigo, a nadie aprecio más que a ti.”. ¿Tiene algún valor esa afirmación? ¿Le daremos un premio por haber dicho eso? ¡Si no tenía otra alternativa!

Supongamos que existen dos caminos que pueden llegar a una meta pero sólo uno es correcto. Elijo el camino correcto porque es el único visible (el otro camino estaba escondido para que yo no lo encontrara). ¿Merezco un premio por haber elegido bien? ¡Si no se me ha dado la oportunidad de equivocarme!